Manifestantes se reunieron el sábado afuera del Ayuntamiento en una ciudad del sur de China para pedir la liberación de las personas detenidas durante las protestas contra los planes de expansión de una planta de energía, dijeron testigos.

Aproximadamente 1.000 personas participaron en la marcha en Haimen, en la costa sureste del país, informó el testigo que fue contactado por teléfono y se negó a dar su nombre. Agregó que los manifestantes hablaron con autoridades locales, quienes prometieron presentar la solicitud a sus superiores. La fuente señaló que la multitud comenzó a dispersarse después de cerca de dos horas.

"No se registraron actos de violencia", dijo el hombre.

La agencia oficial de noticias Xinhua informó que cinco personas fueron detenidas durante las protestas esta semana contra los planes para ampliar la planta de energía. Los residentes se quejan de que la instalación ha contribuido a aumentar el número de casos de cáncer y contamina el mar, amenazando la pesca local.

El viernes, la policía disparó gas lacrimógeno contra los manifestantes, que incluyen también a mujeres y ancianos.

China ha experimentado un aumento de este tipo de protestas por la contaminación después de tres décadas de explosivo crecimiento y laxas normas ambientales.