El primer ministro de Pakistán, Yusuf Razá Guilani, aplaudió hoy la aclaración del jefe del Ejército del país asiático, Ashfaq Pervez Kiyani, quien ayer desmintió las especulaciones sobre un posible golpe de Estado.

El jefe de Gobierno paquistaní pronunció estas palabras durante una visita este sábado a la Iglesia de Fátima de Islamabad con motivo de la Navidad, donde subrayó que los partidos, la judicatura y el Ejército "apoyan la democracia", según la agencia estatal APP.

"No haremos nada a escondidas. Cualquier cosa que se haga será hecha a la luz pública", dijo Guilani en aparente alusión al escándalo que ha llevado a su Gobierno y al Ejército al Tribunal Supremo.

El Supremo está analizando una supuesta petición secreta al Pentágono de las autoridades civiles para abortar un eventual golpe militar tras la muerte el pasado mayo de Osama bin Laden en una operación unilateral de EEUU en territorio paquistaní.

El Ejército paquistaní ha dado credibilidad a la petición, cuyo supuesto autor material es uno de los confidentes del presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, y embajador en Washington, Husain Haqqani.

Haqqani tuvo que dimitir de su cargo ante la presión de la Fuerzas Armadas y los rumores de golpe de Estado se dispararon tras la hospitalización en Dubái por un supuesto infarto de Zardari, de vuelta ya en Pakistán.

El pasado jueves fue el propio primer ministro Guilani quien denunció "conspiraciones" contra el Gobierno e hizo una velada advertencia al poder militar de que crear "un Estado dentro del Estado no es aceptable".

Y un día después, el jefe castrense, Kiyani, zanjó que "el Ejército de Pakistán ha apoyado y seguirá apoyando el proceso democrático" en el país, una declaración similar a la que ya ha hecho en otras ocasiones.

Las Fuerzas Armadas han ostentado el poder durante más de la mitad de la historia de Pakistán: la última vez tras un golpe de Estado incruento protagonizado en 1999 por el general Pervez Musharraf, quien permaneció casi nueve años como presidente.