Con la entrega de cinco jefes del Ejército Popular Anticomunista de Colombia (Erpac), la banda criminal que dirigió el fallecido narcotraficante alias "Cuchillo", terminó hoy un operativo de sometimiento a la Justicia de 292 hombres del grupo.

Fuentes de la Fiscalía confirmaron a Efe que este viernes se entregaron los máximos jefes del Erpac, José Eberto López Montero, alias "Caracho", y Germán Ramírez Devia, alias "Vacafiada", sucesores de Pedro Oliverio Guerrero, alias "Cuchillo", tras su muerte hace un año en enfrentamientos con las autoridades colombianas.

Además se entregaron otros tres hombres con cargos destacados en la organización: Óscar Fabián Guerrero, alias "Caribe"; Buenaventura Asprilla, alias "Chorillano", y Luis Antonio Rincón, alias "El Pájaro".

Los cabecillas, que se entregaron en puntos de los Llanos Orientales colombianos no precisados, fueron trasladados a la base aérea de Apiay en Villavicencio (capital departamental del Meta), donde ayer llegaron otros 122 hombres, aunque en principio se había informado que eran 150, precisaron las fuentes de la Fiscalía.

Mientras que los integrantes rasos de la banda, compuesta según versiones oficiales por paramilitares que no se desmovilizaron entre 2003 y 2006, fueron conducidos a un recinto cercano a Villavicencio llamado "Las Malocas", los líderes permanecerán aislados en una sede del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía de esa ciudad colombiana.

Esta decisión de apartarlos en las oficinas del CTI de la Fiscalía, según dichas fuentes, responde a razones de seguridad, para que los procesos de reconocimiento e interrogatorios practicados por los fiscales se desarrollen en las condiciones propicias.

Una vez termine ese procedimiento, los exmiembros del Erpac serán puestos a disposición de jueces de garantías que determinarán cuáles son los delitos cometidos, que probablemente estarán relacionados con narcotráfico, reclutamiento de menores, homicidio, terrorismo y extorsión.

El grupo de ayer entregó cerca de tres toneladas de armamento, entre las que constan 123 fusiles, 2 morteros, 2 ametralladoras M60, 404 granadas destruidas, 3 morteros, de los que dos son de 60 y uno de 40 mm, y un lanzagranadas.

La Fiscalía detectó en ese grupo cuatro individuos sobre los que pesaban órdenes de captura y de ellos uno tenía un registro de condena por homicidio.

Un informe de la Policía colombiana difundido el jueves señaló que en 2010 esa institución y otras como el Ejército y la Armada Nacional decomisaron al Erpac un total de 2.455 kilos de cocaína y este año, a la fecha, van 2.005 kilos incautados a la misma banda criminal.

Para llegar a esa entrega, según las revelaciones de "Caracho" a la revista Semana el pasado noviembre, tuvieron acercamientos y establecieron contactos con organismos como la Cruz Roja, la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo e incluso en algún momento con agencias de las Naciones Unidas.

Al Erpac, con presencia en los departamentos del Guaviare, Vichada y Meta, ubicados en los Llanos Orientales y selvas del este colombiano, se le atribuyen centenares de homicidios y tráfico de drogas.