Equipos de rescatistas culminaron la búsqueda de posibles sobrevivientes al estallido de un ducto de combustible la víspera y el sábado maquinaria removía los escombros de casas destruidas por la explosión en la que murieron 13 personas y casi un centenar resultó herido, informaron las autoridades.

El estallido y un posterior incendio se produjeron la madrugada del viernes en la zona del poblado de Dosquebradas, en el departamento de Risaralda, y unos 170 kilómetros al suroeste de Bogotá.

"Ya se terminó la parte de búsqueda y rescate y entramos a la fase de remoción de escombros...es muy triste", dijo el sábado vía telefónica el coronel Gonzalo Londoño, comandante de la policía metropolitana de Pereira, capital de Risaralda y vecina al sitio del suceso.

Al menos 200 hombres de la policía, la defensa civil y bomberos trabajan en la remoción, dijo.

La cifra de víctimas se elevó de 11 a 13 cuando tarde la noche del viernes fueron sacados de los escombros dos cadáveres, incluyendo el de un niño de cinco años, indicó en la jornada César Urueña, director de socorro nacional de la Cruz Roja Colombiana, en entrevista telefónica.

Por su parte la portavoz de la unidad nacional para gestión de riesgo, Sandra Salvo, dijo por teléfono que de los 99 heridos, 50 ya fueron dados de alta y 49 seguían hospitalizados.

El jefe policial dijo que al menos 83 familias quedaron damnificadas y esta noche en la Navidad todas recibirán una cena por parte de la policía y las autoridades municipales es una escuela de la zona de Dosquebradas.

La explosión y el fuego destruyeron 25 casas y daños a otras 47, ha dicho el secretario de obras públicas de Dosquebradas, Oscar Andrés Herrera.

La estatal petrolera Ecopetrol es la que opera el ducto, de unos 230 kilómetros de extensión en la zona del centroeste del país y que lleva un promedio de 25.000 barriles diarios de gasolina y diesel para el abastecimiento de esa región.

Tras mencionar que el estallido se pudo producir por un intento de robo de combustible, Ecopetrol explicó en un comunicado la noche del viernes que debido a las intensas lluvias de los últimos meses, hubo desplazamientos de la tierra y lo que presionó la tubería provocando una ruptura por donde escapó el combustible.

El derrame, que no se ha cuantificado aún, entró en contacto con alguna fuente de calor como una estufa, una vela o alguna chispa y se produjo la explosión y el posterior incendio, según ha dicho Pedro Rosales, presidente encargado de Ecopetrol.

En el sitio del estallido no se encontraron ni señales de una válvula ilegal ni que el ducto --que pasa a corta distancia de la barriada Villa Carola y la que fue afectada por la explosión y el incendio-- hubiera sido cortado o estuviera corroído, según dijo Rosales citado el sábado por el diario El Tiempo.