Un atacante suicida hizo estallar el sábado un coche bomba en un campamento paramilitar en el noroeste de Pakistán y mató al menos a seis soldados, informó la policía.

Es el segundo ataque en el mismo número de días para vengar la muerte de un comandante talibán en un reciente ataque estadounidense con aviones no tripulados.

El oficial de policía Tahir Khan dijo que el ataque en la ciudad de Bannu, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, también hirió a 19 soldados, mientras los socorristas buscan más muertos. La explosión hizo que se colapsara parte de un edificio dentro del campamento de los Cuerpos Fronterizos.

Un portavoz del Talibán paquistaní, Ehsanulá Ehsan, reivindicó la responsabilidad por el atentado en una llamada telefónica a The Associated Press. Dijo que el ataque era para vengar la muerte del comandante Taj Gul en un ataque efectuado por un avión estadounidense no tripulado en el área tribal de Waziristán del Sur, un bastión clave para los extremistas.

El Talibán atacó un campamento paramilitar el viernes antes del amanecer, donde mató a un soldado y secuestró a otros 15. Aseguró que el ataque también tenía como fin vengar al comandante muerto.

Gul era el comandante de operaciones del Talibán paquistaní en Waziristán del Sur y fue responsable de muchos ataques contra las fuerzas de seguridad.

El Talibán paquistaní ha librado una feroz insurgencia en el país en los últimos cuatro años, matando a decenas de miles de civiles y fuerzas de seguridad. Su intención es derrocar al gobierno civil, en parte por sus alianzas con Estados Unidos, e imponer una ley islámica en Pakistán.