Turquía acusó el viernes a Francia de genocidio durante su ocupación colonial de Argelia, una respuesta airada después que legisladores franceses aprobaron una iniciativa que convierte en crimen negar que la matanza de armenios por parte de los turcos otomanos sea genocidio.

La profundización de las críticas entre ambos aliados estratégicos y socios comerciales podría tener repercusiones más allá de un ajuste de cuentas en torno a algunos de los episodios más sangrientos del siglo pasado.

Turquía y Francia cooperaron estrechamente durante la operación de la OTAN contra el dictador libio Moamar Gadafi, y en la coordinación de políticas sobre Siria y Afganistán.

Turquía ha expresado frustración por el rechazo de Francia a su ingreso a la Unión Europea, y parecen alejarse las esperanzas de un acercamiento entre Ankara y Armenia con vistas al 2015, cuando se cumple el centésimo aniversario del holocausto armenio.

El proyecto de ley aprobado en Francia mella el honor nacional de Turquía, que sostiene que nunca existió una campaña sistemática para la exterminación de armenios y asegura que muchos turcos también murieron durante la caótica desintegración del imperio otomano.

La iniciativa francesa aún requiere que el Senado la respalde, pero después de que la cámara baja la aprobó el jueves, el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan suspendió los contactos bilaterales políticos y económicos, la cooperación militar y convocó a su embajador para consultas.

"Fue genocidio lo que cometieron los franceses en Argelia", dijo el viernes Erdogan en un discurso cargado de impresiones personales, acompañado de críticas al presidente francés Nicolas Sarkozy.

Erdogan dijo que a partir de 1945 los franceses masacraron a casi 15% de la población de Argelia.