La secretaria de Trabajo estadounidense Hilda Solís dijo el viernes que toda persona que labora en Alabama tiene derecho a percibir el salario mínimo federal, cualquiera que sea su estatus inmigratorio.

En su blog, Solís alentó a quienes no cobran ese salario o las horas extraordinarias que le corresponden a denunciarlo ante el Departamento de Trabajo.

Además, criticó la ley inmigratoria de Alabama porque convierte en delito el que un inmigrante sin permiso para estar en Estados Unidos realice una transacción comercial tal como rentar una vivienda u obtener un servicio público.

Solís dijo que encarcelar a una persona por buscar refugio es "contrario a la dignidad de esta gran nación".

La secretaria de Trabajo se sumó a otros miembros del gobierno del presidente Barack Obama que se pronunciaron contra la ley, que el Departamento de Justicia impugnó ante las cortes federales.