El jefe de una banda sospechosa de crímenes como asesinatos y tráfico de drogas se entregó a la justicia el viernes, junto con varios de sus hombres que ya venían presentándose ante la justicia desde la víspera para un total de 284 ilegales que se presentaron ante las autoridades.

El director de las oficinas regionales de la Fiscalía General, que encabeza el proceso de recibir a los ilegales, Néstor Armando Novoa, informó el viernes que todos son miembros del llamado Ejército Revolucionario Popular Anticomunista (Erpac).

Fue una de las mayores entregas en tiempos recientes de sospechosos de distintos delitos, en bandas señaladas por la Policía Nacional de cometer distintos delitos y financiarse con el tráfico de drogas.

Las entregas comenzaron el jueves por la tarde con un primer grupo de 36 hombres y posteriormente llegaron otros contingentes para un total de 284 hasta este viernes, incluyendo José López Montero, alias "Caracho", de 40 años, cabecilla de la banda que se entregó en la jornada, dijo Novoa en diálogo telefónico.

Sobre López Montero pesan ya cargos por delitos como concierto para delinquir, o cuando una o varias personas se unen con el fin de someter delitos, dijo Novoa. Tal delito tiene una pena mínima de tres años de prisión, pero dado que sobre el cabecilla puede haber otros cargos pendientes sus penas podrían ser mayores.

Las entregas se produjeron en la ciudad de Villavicencio, en el departamento de Meta y a unos 75 kilómetros al sureste de Bogotá.

Ni la Fiscalía ni otras autoridades han detallado si hubo contactos preliminares para concretar las entregas y desde cuándo o a través de quién se hicieron esos arreglos.

Los miembros de la banda, vestidos de civil y sin sus conocidos trajes camuflados, han llegado a Villavicencio trasladados en buses desde distintos poblados de Meta y de su departamento vecino de Vichada, también en el sureste del país, escoltados por miembros de las fuerzas militares, según ha dicho la Fiscalía.

Los ilegales también han entregado armas, como granadas, fusiles y al menos 53.000 cartuchos de fusil, en total unas tres toneladas de armamento, dijo Novoa.

Cuando arribaron a Villavicencio, los miembros del Erpac fueron trasladados a un parque con cabañas y en las que fiscales les están pidiendo todos sus datos, buscan si tienen antecedentes sobre los delitos cometidos.

No obstante, "Caracho" y cuatro de sus lugartenientes no fueron llevados al parque sino a la sede del Cuerpo Técnico de Investigaciones. en Villavicencio por razones de seguridad, dijo el fiscal.

Novoa ha explicado que legalmente están obligados a recibir a estos ilegales y para prevenir cualquier fraude o engaño, 300 a 350 fiscales, investigadores judiciales, procuradores y trabajadores sociales, entre otros, trabajan en el parque de Villavicencio recibiendo y reseñando a cada uno de los hombres que se han entregado.

En caso de que tengan cargos pendientes cada uno será enjuiciado por los delitos que tenga pendientes, ha dicho el jefe de fiscales.

El Erpac es una banda de narcos y ex paramilitares creado en el 2006 por Pedro Oliverio Guerrero, alias "Cuchillo" de 40 años, cuando después de desmovilizarse junto a otros paramilitares en una negociación con el gobierno a inicios de década, decidió pasar a la clandestinidad.

La zona de acción de alias Cuchillo, abatido por la fuerza pública en diciembre del 2010, eran los departamentos de Meta, Guaviare y Vichada.

La Policía Nacional ha dicho que alias Cuchillo llegó a tener un ejército de más de 800 hombres.

"Caracho", que reemplazó "Cuchillo", ha dicho en entrevistas en medios locales en semanas pasadas que decidió que parte de sus hombres y él debían entregarse la justicia porque estaba "cansado de la guerra".

El presidente Juan Manuel Santos ha aclarado que la entrega del grupo de ilegales no se negoció, ni recibirán beneficios --como penas reducidas de máximo ocho años de cárcel o planes de ayuda a la reinserción en la vida civil-- como los negociados con paramilitares a partir del 2003 porque esa fue una oferta única y no repetible.