La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, firmó hoy el decreto que eleva a partir del próximo 1 de enero el salario mínimo en un 14,13 por ciento, hasta los 622 reales mensuales (unos 334,5 dólares).

El método para el reajuste, que será publicado el próximo lunes en el Diario Oficial de la Unión, había sido definido al inicio del año pasado, cuando Rousseff recién asumía el poder, mediante una Medida Provisional del Ejecutivo aprobada por el Congreso, según informaciones de la estatal Agencia Brasil.

Por primera vez, el valor para el aumento del salario mínimo en Brasil fue calculado con base en la inflación de los dos últimos años y al porcentual de crecimiento de la economía en el año anterior a la validad.

Como el crecimiento o la contracción del producto interior bruto (PIB) de 2011 apenas será oficializado el próximo año, la diferencia con la cifra de previsión del Gobierno, tomada para el cálculo de ahora, será compensada en el salario mínimo de 2013.

La ley que fija el salario mínimo bajo esa modalidad y por decreto presidencial está vigente hasta 2015.

El nuevo salario mínimo tendrá el próximo año un impacto de 23.900 millones de reales (unos 12.856 millones de dólares) en los gastos públicos, con un 64 por ciento correspondiente a la previsión social.