El presidente Juan Manuel Santos ratificó el viernes, al hablar en la principal base militar del país, que acepta un diálogo con las FARC siempre y cuando esas guerrillas den muestras reales de querer reincorporarse a la sociedad y cesar la violencia.

Santos dijo que en la jornada fue informado de que un miembro del llamado estado mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, Miguel Angel Pascuas, alias Sargento Pascuas, en una comunicación decía que los rebeldes estaban dispuestos a dialogar con el gobierno, un mensaje que en el pasado han dicho otros jefes rebeldes.

"Le respondo al Sargento Pascuas que aceptamos el diálogo, que lo aceptamos siempre y cuando, como lo hemos dicho, nos demuestren que realmente quieren llegar a la paz porque no vamos a dejarnos engañar una vez más", dijo el mandatario en un discurso desde la base militar de Tolemaida, en el centro del país, y la más importante de las fuerzas militares colombianas.

La respuesta a una oferta de diálogo "como lo hemos dicho en tantas ocasiones, es positiva porque esa es la victoria final: la paz", añadió el mandatario en el acto transmitido en vivo por la televisora estatal.

Santos ha dicho en varias ocasiones que para entablar esa eventual negociación de paz se requiere que primero las FARC, surgidas en 1964 y con entre 8.000 a 9.000 miembros, den muestras concretas de buena voluntad como liberar a todos los secuestrados y cesar esa práctica de forma definitiva, entre otros.

Si los rebeldes insisten en su lucha armada, dijo Santos, el gobierno a su vez proseguirá combatiéndolos porque "la paz también se consigue combatiendo, perseverando, no bajando la guardia y esa es la consigna para el año entrante y al Sargento Pascuas, y él lo sabe porque lleva muchos años combatiendo con nuestras fuerzas armadas, él sabe que tenemos unas fuerzas armadas cada vez más capacitadas"

Las fuerzas armadas, advirtió Santos, seguirán combatiendo "mañana, tarde y noche, si no muestran (las guerrillas) que realmente hay voluntad de paz.

Si lo demuestran "aquí hay una mano generosa. Esta democracia es generosa y estamos más que dispuestos a que se reincorporen a la vida civil...sigan combatiendo por sus ideas, pero con las armas de la democracia, no con la violencia".

Las FARC, tres de cuyos jefes han muerto abatidos en operaciones militares desde el 2008 y hasta noviembre pasado, cuentan con un estado mayor de entre 20 a 30 miembros, en una instancia por debajo del secretariado o la máxima comandancia rebelde. Por datos que lleven a la captura de Pascuas, de 59 años, el Departamento de Estado norteamericano ofrece una recompensa de 2,5 millones de dólares.