El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó firmemente los fatales ataques dinamiteros en Siria y envió condolencias a las víctimas, a sus familias y al pueblo sirio, pero no al gobierno, como sería la práctica común.

El embajador ruso ante el organismo internacional dijo que omitió varias palabras del documento para obtener el apoyo de los 15 miembros del consejo.

Aunque el Consejo de Seguridad logró ponerse de acuerdo con respecto a un comunicado de prensa sobre dos ataques suicidas con explosivos ocurridos el viernes contra agencias de Inteligencia de Siria, no llegó a un consenso sobre una declaración propuesta por Rusia, la cual apoyaba el inicio de una misión de la Liga Arabe para investigar las medidas de fuerza del presidente Bashar Assad contra una insurrección popular.

El consejo también está en desacuerdo sobre una resolución bosquejada por Rusia que exige un fin a la violencia en Siria.