Los consumidores gastaron moderadamente en noviembre al registrar un aumento minúsculo en sus ingresos, lo que sugiere que los hogares estadounidenses podrían pasar apuros para mantener sus erogaciones en 2012.

El gasto personal aumentó apenas 0,1% en noviembre, con lo que igualó el modesto incremento de octubre, reportó el viernes el Departamento de Comercio. Los ingresos también aumentaron 0,1%, la cifra más débil desde que en agosto registraron un declive del 0,1%.

Tanto el gasto como el aumento en los ingresos estuvieron por debajo de lo esperado. Los economistas habían dicho que fuertes incrementos en el gasto podían impulsar el crecimiento económico en los últimos tres meses de lo que ha sido un año decepcionante.

Por otro lado, los estadounidenses adquirieron más viviendas nuevas en noviembre, pero 2011 probablemente terminará como el peor año de ventas en este rubro en la historia.

La venta de casas nuevas subió 1,6% el mes pasado a una tasa anual estacionalmente ajustada de 315.000, informó el Departamento de Comercio. Eso es menos de la mitad de los 700.000 hogares nuevos que según los economistas deberían ser vendidos para mantener un mercado saludable de la vivienda.

También está por debajo de las 323.000 casas vendidas el año pasado, el peor año en ventas en los registros que se remontan a 1963. Sería necesario que en diciembre se produjera el mejor total de ventas mensuales en cuatro años para que 2011 concluyera por delante del total del año pasado.

Paul Ashworth, economista en jefe para Estados Unidos en Capital Economics, consideró que la cifra del gasto de los consumidores fue decepcionante, y añadió que probablemente significará un crecimiento económico menor a lo esperado.

En lugar de crecer a una tasa anual de hasta 3% en el trimestre de octubre a diciembre, probablemente la economía crecerá a una tasa de aproximadamente 2,5% este trimestre, señaló Ashworth. De todas formas eso sería una mejora en comparación con el crecimiento del 1,8% en el trimestre de julio a septiembre.

Aunque la economía sigue vulnerable a amenazas, en especial una recesión en Europa, el mercado laboral ha mejorado, lo cual impulsa las esperanzas para el próximo año.