Honduras lamentó el viernes la decisión de Estados Unidos de retirar por razones de seguridad los 158 voluntarios del Cuerpo de Paz que hay en el país.

El presidente Porfirio Lobo en rueda de prensa afirmó que el retiro "es lamentable para nosotros porque el Cuerpo de Paz ha cumplido su misión de voluntariado en distintas latitudes de Honduras".

Lamentó que la decisión estadounidense fuera adoptada por la inseguridad en el país a causa de la delincuencia, pero afirmó que el gobierno "trabaja en prevenir y sancionar el delito".

"Creemos que la situación es temporal porque el gobierno acelera el paso para recuperar la paz y la seguridad en el territorio hondureño", dijo temprano el canciller Arturo Corrales al canal 5 de la televisión local.

Informó que la embajada estadounidense "revisa los indicadores de violencia en Honduras para valorar el regreso de los voluntarios del Cuerpo de Paz".

Corrales aseguró que "Honduras redobla sus refuerzos para mejorar la seguridad en el país".

El ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, indicó por su lado que el Cuerpo de Paz ha realizado "una extraordinaria labor en nuestra nación.... y estamos consternados por su retiro", y apuntó que el gobierno realiza "intensos operativos policiales y militares" para controlar la violencia.

El director del Cuerpo de Paz, Aaron Williams, anunció el miércoles en Washington el retiro de sus voluntarios de Honduras y la cancelación de entrenamientos en ese país, El Salvador y Guatemala a causa de la inseguridad de Centroamérica.

Sostuvo que los voluntarios que trabajan en Honduras regresarán a Estados Unidos en enero con una licencia administrativa y que revisará la seguridad en el país antes de retomar las operaciones.

Canceló además el entrenamiento de nuevos voluntarios previsto para enero en los tres países centroamericanos porque "la seguridad de todos los voluntarios de los Cuerpos de Paz es la más alta prioridad de la agencia".

En El Salvador y Guatemala trabajan 113 y 222 voluntarios, respectivamente.

El programa opera en Honduras desde 1962, cuando lo estableció el presidente John F. Kennedy.

Según estadísticas oficiales, unos 5.750 voluntarios han trabajado en Honduras en 49 años de actividad del programa.

Un reporte reciente de las Naciones Unidas señaló que Honduras y El Salvador tienen las tasas de homicidios más altas del mundo con 82,1 y 66 por cada 100.000 habitantes en 2010.

En Guatemala la tasa es de 41,4 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Los tres países forman el denominado Triángulo Norte de Centroamérica.