Los estudiantes que este año remecieron a Chile con sus protestas y pusieron en aprietos al gobierno, anunciaron el fin de sus movilizaciones pero anunciaron que en 2012 volverán a las calles para cambiar el país.

Alrededor de un millar de jóvenes universitarios marcharon pacíficamente por el centro capitalino el jueves en la noche, sin que se registraran incidentes. La reducida cantidad de manifestantes marcó también el desgaste que sufrió el movimiento hacia el fin del año.

Marcharon encabezados por el nuevo presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Gabriel Boric.

Las protestas iniciadas en mayo concluyeron sólo con pequeños logros por la cerrada negativa del gobierno a acceder a las principales demandas estudiantiles de avanzar hacia la gratuidad en la educación y terminar con el lucro en establecimientos privados con financiamiento estatal.

Sin embargo, la rebelión de los estudiantes logró un amplio apoyo en la ciudadanía y una sostenida baja en la popularidad del presidente Sebastián Piñera, según diversas encuestas.

El académico y analista Bernardo Navarrete, de la Universidad de Santiago, señaló a la AP que más allá de la poca acogida que las demandas tuvieron en el gobierno "los estudiantes lograron este año cambiarle la agenda a un gobierno de derecha".

Boric proclamó durante la marcha que "el movimiento estudiantil continuará el próximo año. Los motivos por los que nos movilizamos este año no se han resuelto". El ciclo escolar en Chile concluye en diciembre y se reanuda en marzo tras las vacaciones del verano austral.

El dirigente afirmó que el cierre de las movilizaciones callejeras "respondió a la necesidad de insistir en que los estudiantes chilenos que nos hemos movilizado este año queremos volver a colocar sobre la mesa los sueños colectivos del país".

Boric, un egresado de derecho de 22 años, desplazó de la presidencia de la influyente federación de estudiantes de la Universidad de Chile a la carismática líder estudiantil comunista Camila Vallejo, quien fue elegida la figura del año según una encuesta local y también por los lectores del diario inglés The Guardian.

Aunque Boric rechaza la calificación de ser más radical que Vallejo, enfatiza que la lucha estudiantil el 2012 buscará formar una plataforma junto a otros movimientos sociales al margen de los partidos políticos tradicionales.

Las masivas concentraciones estudiantiles estuvieron también marcadas por la acción vandálica de pequeños grupos de encapuchados que promovieron desmanes y destrozos, y también por la severidad policial para reprimir, en acciones que afectaron incluso a periodistas. Varios profesionales fueron golpeados y detenidos por cubrir los incidentes. El gobierno en todo momento respaldó a la fuerza policial, aunque se desmarcó de los excesos, que tampoco sancionó.

Mientras la marcha nocturna se realizó sin incidentes, por la mañana del jueves en cambio varios centenares de estudiantes que intentaron marchar por el centro capitalino fueron reprimidos por la policía y hubo algunas decenas de detenidos.