Esforzándose por contener las lágrimas, el cantante George Michael se presentó el viernes fuera de su casa en Londres para reconocer que estuvo cerca de la muerte durante su batalla contra la neumonía que se extendió por un mes.

Michael, de 48 años, dijo que estuvo bastante mal en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en Viena por un tipo extremadamente peligroso de neumonía que sus representantes trataron de minimizar para evitar alarmar a sus admiradores.

"Pasaron tres semanas tratando de mantenerme con vida", dijo el cantante quien se veía más delgado. "No quiero contarles todo porque quiero proteger a mi familia y estoy seguro que escribirán todo, pero les puedo decir que fue por mucho el peor mes de mi vida".

A Michael parecía faltarle el aíre y por momentos tuvo dificultades para hablar durante su presentación de 10 minutos de duración fuera de su imponente casa en el barrio de Highgate.

"Estoy muy débil pero me siento increíble", dijo el astro pop, que llevaba puesto un saco gris y una bufanda.

El cantante detrás de éxitos como "Careless Whisper", "Faith" y "Freedom" dijo que la experiencia lo convirtió en una persona más espiritual y le hará apreciar más la vida.

"Tengo una vida maravillosa, maravillosa y si no era lo suficientemente espiritual antes de las últimas cinco semanas ahora seguro que lo soy", dijo.

Michael parecía conmovido al expresar su gratitud por estar vivo y agradeció al personal médico en Viena por cuidarlo tan bien.

"Estoy muy, muy, muy, muy agradecido, desde lo más profundo de mi corazón, con todos los que enviaron mensajes de apoyo y con todos en la unidad de terapia intensiva que lograron que estuviera aquí hoy", dijo Michael.

Michael no dio muchos detalles sobre la enfermedad que lo obligó a cancelar una gran gira por Europa.

Padeció una neumonía por estreptococos, una forma bacteriana de la enfermedad que puede llevar a complicaciones letales.

Michael dijo que despertó hace 10 días, implicando que estuvo en coma.

También reveló que le realizaron una traqueotomía, quizá para ayudarlo a respirar.

"Desde que desperté pasé los últimos 10 días agradeciéndole a la gente por salvarme la vida, algo que nunca había tenido que hacer antes y espero no tener que volver a hacer", dijo.

Michael fue internado en el hospital AKH en Viena el mes pasado después de cancelar una presentación en la capital Austriaca.

Dijo que repondrá las presentaciones canceladas y que quiere presentarse ante los médicos que lo salvaron.

"Creo que hay alguien que cree que todavía tengo trabajo por hacer aquí", dijo.