El Ministerio del Exterior de Turquía condenó enérgicamente los continuos ataques en contra de civiles en Siria pese a un acuerdo con la Liga Arabe para frenar la violencia.

A través de un comunicado enviado el jueves por correo electrónico, el Ministerio criticó que el régimen del presidente Bashar Assad esté convirtiendo al país en un "baño de sangre".

Agregó que la violencia se encuentra en marcado contraste con las intenciones del acuerdo y genera dudas sobre las "verdaderas intenciones" de las autoridades sirias.

Dos días de actos violentos en Siria cerca de la frontera con Turquía han dejado más de 200 muertos.

El Ministerio aseguró que ningún gobierno "puede salir ganador de una lucha en contra de su propio pueblo" e hizo un nuevo llamado a Damasco para que ponga fin a la violencia de forma inmediata y tome medidas "de acuerdo con las demandas del pueblo".