La federación holandesa de fútbol revocó el jueves la tarjeta roja que el arquero costarricense Esteban Alvarado recibió por patear a un fanático que trató de agredirlo durante un partido entre Ajax y AZ Alkmaar por la Copa de Holanda.

El árbitro Bas Nijhuis le sacó una tarjeta roja y expulsó a Alvarado después que el portero de Alkmaar respondió al intento de agresión de un hincha que invadió la cancha durante el partido del miércoles en Amsterdam.

Alvarado derribó al hincha con una patada de karate y luego lo pateó dos veces en el suelo antes de la intervención de la seguridad del estadio. Nijhuis le sacó la tarjeta roja y el técnico de Alkmaar, Gertjan Verbeek, ordenó a su plantel abandonar la cancha en señal de protesta.

La federación anunció el jueves la revocación de la tarjeta al señalar que Alvarado reaccionó a un ataque sin provocación, aunque agregó que el árbitro siguió el reglamento al expulsar al portero.

El organismo indicó que Alvarado "no será suspendido" por sus acciones, aunque todavía no decide si el partido es repetido, reanudado o se le otorga una victoria a Ajax, que ganaba 1-0 cuando fue suspendido a los 36 minutos.

El director de Ajax, Jeroen Slop, indicó que el hincha tenía prohibido entrar al estadio por un año debido a un incidente previo con la seguridad, pero logró ingresar al partido por la Copa con un boleto comprado por un amigo. Ahora tiene prohibido entrar a los partidos de Ajax de por vida.

La reacción de Alvarado provocó diversas opiniones.

Nijhuis defendió su decisión de expulsarlo, al señalar que el hincha ya no era una amenaza al estar en el suelo.

Pero el técnico de Ajax, Frank de Boer, apuntó que Alvarado no sabía si el fanático cargaba un arma o se iba a levantar para tratar de agredirlo de nuevo.

"Quizás yo hubiese hecho lo mismo, quizás no", comentó De Boer. "Pero lo puedo entender".

El sindicato de jugadores de Holanda había pedido que la tarjeta roja fuese revocada.

La policía detuvo al hincha de 19 años por cargos de agresión.

Alkmaar defendió su decisión de abandonar el encuentro, y el director del club Toon Gerbrands dijo que los jugadores "no se sentían seguros en esta situación".

En un acto inusual, el ministro de justicia holandés Ivo Opstelten opinó que la agresión del hincha fue una "bestialidad" y defendió la decisión de Verbeek.

"Respeto mucho su decisión", expresó Opstelten.

Slop se disculpó por la falla de seguridad y dijo el hincha "posiblemente estaba ebrio".

Agregó que el fanático "había expresado que detesta al portero de AZ, y por eso lo atacó".