El presidente de Haití, Michel Martelly, se comprometió hoy a reforzar las instituciones del país caribeño al concluir una reunión entre varios sectores nacionales en el marco de la sexta misión del Club de Madrid en Puerto Príncipe.

Al final del encuentro, que tuvo lugar en un hotel de Petion Ville (periferia este), Martelly saludó el "diálogo" entre los representantes de los sectores público, privado, religioso y demás, y anunció disposiciones relacionadas a la Constitución, y próximas elecciones parciales.

El mandatario prometió publicar la Constitución enmendada en mayo pasado, justo antes del final del mandato del expresidente René Préval, a quien sucedió el 14 de ese mes.

También, prometió iniciar el proceso para establecer un Consejo Electoral Permanente (CEP), ya que todos los consejos que organizaron elecciones desde el inicio de la actual experiencia democrática de Haití en 1986 fueron siempre provisionales.

Martelly expresó, además, la voluntad de organizar próximas elecciones senatoriales parciales para reemplazar un tercio de los senadores, cuyos mandatos terminaron en enero de 2012.

Asimismo, convocar a comicios para renovar las 145 juntas municipales del país.

El jefe de Estado anunció, por otra parte, que tomará disposiciones para completar la matrícula de la Corte de Casación, que es la corte suprema de Haití.

Martelly abogó por el diálogo como método para "reforzar la unidad nacional".

El encuentro de hoy concluyó las actividades de dos días del Club de Madrid en Haití, para llegar a un consenso político entre los haitianos.

Esta sexta misión de alto nivel fue integrada por los expresidentes Ricardo Lagos, de Chile (2000-2006); Jorge Fernando Quiroga Ramírez, de Bolivia (2001-2002); Martín Torrijos Espino, de Panamá (2004-2009), y el ex primer ministro Lionel Jospin, de Francia (1997-2002).

Jospin calificó el día de hoy de "histórico" para Haití, en el sentido de que permitió la reunión y el acuerdo de diferentes sectores nacionales.

A propósito del consenso establecido, el primer ministro haitiano, Garry Conille, estimó que más que un "pacto de gobernabilidad" representa un pacto de "vivir juntos".

Agregó que el día de trabajo entre los actores nacionales puede ser considerado como un "giro" en la manera en que los diferentes sectores acuerdan tomar decisiones.