El número de solicitudes de prestaciones por desempleo cayó la semana pasada a su nivel más bajo desde abril de 2008, prolongando una tendencia que indica un fortalecimiento del mercado laboral.

El Departamento de Trabajo dijo que las solicitudes cayeron en 4.000 la semana pasada a 364.000, ajustado por estacionalidad. Fue el tercer descenso semanal consecutivo.

El promedio de cuatro semanas, un índice menos volátil, cayó a 380.250, el más bajo desde junio de 2008.

Las solicitudes debe caer a menos de 375.000 — de forma consistente — para poder reducir el desempleo.

Las solicitudes de prestaciones por desempleo miden el ritmo de los despidos laborales, y aunque han disminuido desde la recesión, la patronal está renuente a ampliar sus plantillas laborales.

Esa contracción indica que la economía podría haber finalmente repuntado, más de dos años después de concluir oficialmente la recesión. Estados Unidos creo al menos 100.000 empleos mensuales de julio a noviembre, la primera racha de cinco meses consecutivos desde el 2006.

En los últimos tres meses, la patronal agregó un promedio de 143.000 empleos netos por mes, frente a los 84.000 en los tres meses anteriores.

Más empresas modestas piensan contratar más personal por primera vez en tres años, dijo la semana pasada una cámara empresarial. Un informe separado sobre el sector privado dijo que más empresas piensan agregar trabajadores desde el 2008.

En general, el crecimiento económico parece seguir el mercado laboral. El crecimiento económico era casi inexistente a comienzos de año y en el último trimestre quizá supere el 3%, frente al 1,8% del tercero.

Con todo, las prestaciones por desempleo son superiores al nivel necesario para reducir el paso de forma sustancial. El promedio de cuatro semanas ha superado esa cifra desde junio del 2008 y es superior al 8% desde hace casi tres años.

Antes de la recesión, las solicitudes semanales de prestaciones oscilaban entre 280.000 y 350.000. El número llegó a 659.000en marzo del 2009.

El paro cayó en noviembre al 8,6% del 9%, pero la mitad de esa reducción se debió a que muchas personas dejaron de buscar empleo, desanimadas por el sombrío panorama laboral. Cuando dejan de hacerlo no son consideradas ya desempleadas.

La patronal redujo de forma considerables sus plantillas laborales durante la recesión y si les preocupa la anémica recuperación, quizá cesen los despidos — pero también las contrataciones de nuevo personal.