Estados Unidos solicitó hoy a la Organización Mundial de Comercio (OMC) que le autorice a tomar represalias de carácter económico contra la Unión Europea (UE) por no haber retirado las subvenciones a Airbus, consideradas ilegales por ese organismo.

En una reunión del Órgano de Solución de Disputas (OSD) de la OMC, la delegación estadounidense pidió que se le permita aplicar sanciones económicas anuales entre 7.000 millones y 10.000 millones de dólares.

Según Washington, entre ambas cifras se sitúa el valor de las ventas para la exportación que Boeing, el mayor constructor aeronáutico de EEUU, no ha podido realizar porque la UE no ha cumplido con eliminar los subsidios a su competidor europeo, Airbus -conforme a un dictamen emitido en junio pasado por la OMC-, según el argumento de Washington.

La UE objetó formalmente el requerimiento de EEUU y, particularmente, el nivel de las sanciones planteadas, por lo que ambos países han iniciado un proceso de consultas para intentar resolver este desacuerdo de manera bilateral antes de iniciar un nuevo procedimiento arbitral ante la OMC que podría tardar varios meses.

Al exponer el caso, la delegación de EEUU recordó que la UE tenía hasta el 1 de diciembre pasado "para retirar los subsidios (a Airbus) o dar los pasos apropiados para retirar sus efectos adversos", pero añadió que, desde su punto de vista, esto no ha ocurrido.

Ambas partes tampoco han conseguido llegar por el momento a un acuerdo sobre una eventual compensación por parte de los europeos.

EEUU aclaró que no juzga "factible ni efectivo" suspender parte de sus obligaciones relacionadas con las importaciones de productos procedentes del espacio comunitario y que juzga más conveniente actuar por la vía del acuerdo que regula el comercio de servicios (bajo el mandato de la OMC).

En su respuesta, la delegación europea cuestionó principalmente el importe de las sanciones comerciales planteadas por EEUU y solicitó que la organización disponga un arbitraje para zanjar este desacuerdo.

De esta manera, se abre una nueva etapa en el caso Airbus que enfrenta a las dos potencias comerciales, que se enfrentan en otro litigio similar en la OMC, pero esta vez por la denuncia de la UE por las subvenciones que considera también ilegales de EEUU a su firma Boeing.

Este último caso todavía no ha sido objeto de un dictamen definitivo por parte de la organización comercial y actualmente se encuentra en fase de apelación, la que fue solicitada por Washington, al que se le encontró igualmente culpable de ayudas ilegales a su fabricante de aviones.

En el caso de Airbus, abordado hoy, antes de que la OMC inicie un eventual nuevo arbitraje, EEUU y la UE deben agotar sin éxito la vía de las "consultas", para las que tienen 60 días.

Si ésas fracasan, un panel de expertos deberá verificar de manera independiente si, en efecto, la UE ha incumplido con el veredicto del caso Airbus, aunque su decisión todavía podría ser objeto de una apelación. Ambos procedimientos llevarían unos seis meses más.

En caso de que la UE sea encontrada culpable, un arbitraje final deberá decidir el importe de las sanciones, que EEUU calcula pueden llegar hasta los 10.000 millones de dólares.

En este procedimiento, que parece interminable -el caso Airbus ante la OMC empezó en 2005-, entrará en juego el veredicto final sobre Boeing, pues si ratifica que EEUU es culpable de pagar subsidios ilegales y dependiendo de su magnitud e implicaciones, se podría facilitar o no un eventual arreglo en el caso del constructor de aviones europeos.