La vista preliminar contra el soldado Bradley Manning, sospechoso de haber filtrado documentos clasificados a la red Wikileaks, concluyó hoy con la presentación de los alegatos finales de la defensa y la fiscalía, que incluyeron en este último caso un torrente de pruebas en su contra.

Tras la presentación de los alegatos, queda ahora que el presidente del tribunal, el teniente coronel Paul Almanza, dé a conocer sus recomendaciones sobre el caso, algo para lo que tiene plazo hasta el 16 de enero.

En la sesión de hoy, que se desarrolló como las anteriores en la base militar de Fort Meade, en el estado de Maryland, la fiscalía argumentó que Manning, especialista en el análisis de inteligencia, traicionó la confianza que el país había depositado en él al entregar cerca de 700.000 documentos clasificados a WikiLeaks.

La fiscalía hizo un resumen en el que especificó caso por caso las evidencias de que Manning traspasó conscientemente documentos de servidores clasificados a su computadora personal y de ahí a Wikileaks.

El abogado defensor del soldado, David Coombs, hizo un alegato más emocional, en el que destacó los problemas de sexualidad y comportamiento del militar, así como sus dificultades para adaptarse al Ejército.

Así, presentó una carta de Manning a su superior, el sargento Paul Adkins, en la que se sincera y le habla de sus problemas para trabajar en el Ejército, con el fin de resaltar que pese a ello no se tomó ninguna medida.

Según Coombs, el Ejército falló a Manning y ahora ha presentado un número excesivo de cargos contra él con la esperanza de que se declare culpable.

La vista preliminar tiene como objeto determinar si Manning tiene que ser sometido a un juicio militar o civil por su supuesta filtración de los documentos clasificados.