Los legisladores franceses aprobaron el jueves una medida que penaría negar el holocausto armenio en 1915 por los turcos otomanos, que equipararon a un genocidio. El primer ministro turco dijo que ha convocado a su embajador en Francia y suspendido los contactos oficiales bilaterales.

No se anunció oficialmente el resultado de la votación en la cámara baja de la Asamblea Nacional francesa, donde la medida fue aprobada a mano alzada. La propuesta pasa ahora al Senado, donde su suerte es mucho menos cierta.

La medida puso a Francia en colisión con Turquía, aliado estratégico y socio comercial. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan dijo que llamó a consultas al embajador Tahsin Burcuoglu. Anunció además la suspensión de la cooperación militar y las maniobras conjuntas, así como la restricción de vuelos militares franceses. Añadió que podría haber nuevas represalias.

Turquía rechaza categóricamente la expresión de "genocidio" en referencia a la matanza de armenios durante la Primera Guerra Mundial, por creer que el tema es asunto de los historiadores. Sostienen que Francia viola la libertad de expresión y que el presidente Nicolas Sarkozy intenta ganar votos antes de las elecciones presidenciales de abril.

Medio millón de armenios viven en Francia y muchos de ellos presionaron a las autoridades para que equipararan esas matanzas con el Holocausto, penando la negativa del genocidio.

Francia reconoció oficialmente el genocidio armenio en el 2001, pero sin penar su negación. El proyecto de ley contempla hasta un año de cárcel y multa de 45.000 euros (59.000 dólares) para quienes lo nieguen o "minimicen groseramente" los asesinatos cometidos por los turcos otomanos en los últimos meses del imperio, equiparándolo al Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial.