El entrenador en jefe de los Steelers de Pittsburgh, Mike Tomlin, no pensó sacar del campo al "quarterback" estelar Ben Roethlisberger, a pesar de la lesión que éste presentaba en el tobillo derecho y que le iba a costar a su equipo la derrota ante los 49ers de San Francisco (3-20).

Tomlin dijo que "no habría sacado del partido" a Roethlisberger del partido del lunes por la noche, porque "él es un competidor y no puedo negarle a ese tipo de jóvenes las oportunidades que deben tener".

Roethlisberger terminó con 330 yardas, pero hizo tres envíos interceptados y fue derribado en tres ocasiones durante el partido disputado en San Francisco.

Con la derrota los Steelers perdieron el control del liderazgo en solitario de la División Norte de la Conferencia Americana (AFC), en donde se encuentran empatados con los Ravens de Baltimore.

"Creo que fui el mejor jugador de los 49ers", dijo Roethlisberger después de que su equipo no pudieron hacer ni una anotación por primera vez en dos temporadas.

Roethlisberger reconoció que después del partido tuvo que tomar cuatro pastillas para el dolor, y que será evaluado médicamente el miércoles para tratar de jugar el sábado contra los Rams de San Luis.

Debido a la derrota, los Steelers (10-4) necesitan ganar los próximos dos partidos y combinarlos con derrotas de los Ravens, los Patriots de Nueva Inglaterra y los Texans de Houston para asegurar que no deben abandonar el "Heinz Field" en enero.