Un alto capo del Cartel del Golfo huía de una "muerte segura" cuando agentes de la Patrulla Fronteriza lo capturaron y hallaron en su poder una pistola chapada en oro, cocaína y unos 20.000 dólares en metálico, según actas de una corte federal.

Las actas, presentadas el lunes, indicaron que José Luis Zúñiga Hernández, alias "Comandante Wicho", confesó su papel en las operaciones de tráfico de marihuana del cartel. Zúñiga también brindó información importante sobre el cartel a los agentes federales que lo interrogaron en cuatro sesiones prolongadas.

Pero el abogado de Zúñiga alegó que los interrogatorios se realizaron bajo coerción. Estos tuvieron lugar en octubre, después que la patrulla capturó al capo y otros cuatro hombres cerca del río Bravo.

"Zúñiga fue aislado, presionado y obligado a responder a las preguntas del interrogatorio", según su abogado Guillermo Vega. "Zúñiga fue advertido que si no cooperaba y confesaba sería inmediatamente deportado a México y encararía una muerte segura". A Zúñiga no le permitieron dormir durante horas. Estaba extremadamente agotado, cansado y asustado".

Acusado de reingreso ilegal a Estados Unidpos y posesión de un arma de fuego por un delincuente, Zúñiga se declaró inocente.

La detención de Zúñiga tuvo lugar poco después de la de Rafael Cárdenas Vela, sobrino del ex líder del cartel Osiel Cárdenas Guillén, convicto el año pasado de cargos federales de narcotráfico y condenado a 25 años de prisión. Cárdenas Vela fue detenido en octubre tras una parada de tránsito en Port Isabel y presunta vivía desde hace tiempo en el sur de Texas. Matamoros, al otro lado de Brownsville, junto al Río Grande, ha sido históricamente la base del poder del cartel del golfo.

Los documentos judiciales no precisan la posición de Zúñiga en el cartel, pero un agente federal que pidió el anonimato por no ser un caso de su organismo, indicó que Zúñiga tenía funciones supervisoras en las operaciones de cartel en Matamoros.

A comienzos de la tarde del 26 de octubre fue activado un sensor en una zona rural del Río Bravo, en el condado de Cameron, según una declaración jurada de nueve páginas presentada el lunes por Vega. Un agente de la Patrulla Fronteriza localizó una camioneta pickup negra que se alejaba a toda velocidad del río. Saltaron del vehículo cinco personas y se dieron a la fuga, aunque fueron capturadas todas, entre ellas Zúñiga.

El capo llevaba un bolso marrón con una Colt calibre 38 chapada en oro con el nombre de "Wicho", cuatro bolsitas de cocaína y unos 20.000 dólares en metálico.