Con diez partidos de suspensión fueron sancionados los cinco jugadores del seleccionado nacional eliminados del equipo por el técnico Claudio Borghi al llegar atrasados y bebidos a la concentración.

Jorge Valdivia, Jean Beausejour, Gonzalo Jara, Carlos Carmona y Arturo Vidal llegaron a la concentración en "estado de intemperancia alcohólica" según la resolución condenatoria adoptada por el tribunal de disciplina del fútbol chileno.

Los cinco jugadores asistieron en vísperas de los últimos partidos eliminatorios con Uruguay y Paraguay al bautizo de un hijo de Valdivia con autorización del técnico. Pero debían concentrarse junto al resto del plantel convocado por la noche. Llegaron casi una hora atrasados y, según comprobó Borghi en "estado inadecuado", por lo que de inmediato procedió a marginarlos.

La mayoría de los jugadores se disculpó, mientras Valdivia sólo admitió haber tomado varios tragos, pero negó haber estado ebrio. El volante del Palmeiras, que goza de gran popularidad en la hinchada por su buen juego y habilidad, estuvo antes sancionado cuando fue uno de los protagonistas de un incidente durante la Copa América que se disputó en 2007 en Venezuela. Pero fue indultado al cumplir la mitad de la sanción.

Los cinco jugadores sancionados ahora podrán apelar o esperar cumplir la mitad de la pena, que se aplica desde ahora, para solicitar un indulto. La sanción implica también una multa en dinero a cada jugador.

Borghi, quien este miércoles dirige a un seleccionado con jugadores locales alternativos que juega un amistoso con Paraguay, abogó por una sanción que no fuera tan drástica y no descartó volver a convocar a algunos de los sancionados cuando cumplan sus sanciones.

"Trataremos de que no sea tan grave para poder contar con ellos. Hay que ver también si alguno de ellos tiene el deseo de volver", dijo.