El servicio estatal de transbordadores de Washington no comenzará a rechazar a pasajeros robustos, pero ha tenido que reducir la capacidad permitida en el sistema de transbordadores más grande del país debido a la creciente obesidad de la gente.

Los reglamentos de la Guardia Costera en materia de estabilidad de embarcaciones que entraron en vigor a nivel nacional el 1 de diciembre incrementaron el peso promedio permitido para un pasajero adulto a 84 kilogramos (185 libras) de los 73 kg previos (160 libras), con base en información demográfica de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus iniciales en inglés).

Durante los últimos 20 años se ha registrado en Estados Unidos un notable aumento en la obesidad y aproximadamente una tercera parte de los estadounidenses adultos son considerados obesos, señalan los CDC en su sitio en internet.

El sistema estatal de transbordadores ha cumplido los nuevos reglamentos sobre estabilidad de embarcaciones simplemente reduciendo la capacidad listada de sus barcos, dijo el miércoles el teniente de la Guardia Costera Eric Young.

"Eso ha reducido la cantidad de pasajeros en unos 250, dependiendo del transbordador en particular", señaló Young, quien tiene su base en Seattle. "Por lo general transportan unos 2.000, así que ahora ha disminuido a 1.750", agregó.

Con esa cantidad de pasajeros, el transbordador no volcaría, incluso si todos los pasajeros corren al mismo tiempo hacia un lado del barco para mirar a un grupo de orcas, comentó.

El estado opera 23 embarcaciones verde y blanco en 10 rutas a través del Estrecho de Puget y de las Islas San Juan hacia la Colombia Británica. Con más de 22 millones de pasajeros transportados al año, es el sistema de transbordadores más grande en Estados Unidos y uno de los cuatro más grandes del mundo, dijo Coursey.

Los transbordadores en sí mismos podrían estar contribuyendo al aumento de la cintura de los pasajeros. La cocina de las embarcaciones satisfacen a los clientes que buscan comida rápida que puedan ingerir mientras miran a través de las ventanas el paisaje y las gaviotas.