Una orquesta de niños mexicanos tocó el miércoles villancicos afuera de una oficina de inmigración, con la esperanza de que su música llegara a los oídos de inmigrantes que allí son procesados.

Los 21 niños de la banda filarmónica de la academia Maqueos Musi llegaron al centro de Los Angeles por iniciativa del director musical Estanislao Maqueos, quien se encuentra en el país sin autorización legal para vivir.

"Sentimos mucho el dolor de la gente que es deportada y queríamos traerle un poco de alivio", dijo el maestro oaxaqueño.

La orquesta, compuesta de niños y niñas de entre seis y 18 años, incluye tres flautas, siete saxos, cinco clarinetes, dos trompetas, un trombón, una tuba, un tamborcillo y un tambor. Los menores de ascendencia oaxaqueña tocaron durante una hora villancicos como "Noche de paz" y "Deck the Halls", así como la cumbia "El Año Viejo" y "Feliz Navidad", de José Feliciano.

Julissa Maqueos, hija del director, dijo con lágrimas en los ojos que le duele mucho saber que no podrá estudiar en la prestigiosas escuela de música Julliard porque no tiene documentos legales.

"Yo quiero estudiar para ser maestra de música y tocar en la Filarmónica de Los Angeles pero por no tener papeles no voy a poder realizar mi sueño", lamentó la niña de 14 años que toca el clarinete. "Quisiera que el gobierno me diera la oportunidad de realizar mi sueño y así ser modelo para otras personas".

La oficina de inmigración hasta donde llegó la orquesta incluye servicios de procesamiento de detenidos pero no es un centro de detención.