La decisión de aumentar el Arancel Externo Común (AEC) que rige en el Mercosur no es de cumplimiento obligatorio para los países del bloque, informó el miércoles el vicecanciller uruguayo Roberto Conde.

"Uruguay no está obligado a aumentar el arancel si Brasil lo decide y ni siquiera está resuelto que el país vaya a utilizar el mecanismo", dijo Conde a radio El Espectador.

En su declaración conjunta tras la cumbre de mandatarios realizada el martes en Montevideo, los jefes de Estado de los países del bloque --Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-- resolvieron autorizar a todos los estados partes "a elevar, de forma transitoria, las alícuotas del impuesto de importación por encima del AEC".

"Brasil es quien está más interesado en esto (y) va a recurrir a este posicionamiento arancelario", dijo Conde.

Admitió que "indirectamente puede perjudicar a nuestros países porque significa una protección del mercado brasileño que puede encarecer algunos bienes para Uruguay" pero confió en que "no se espera una gran repercusión de esa medida en Uruguay". Brasil, con unos 1.500 millones de dólares anuales, es el principal importador de bienes de Uruguay.

Conde indicó que "Uruguay ha pedido en compensación que Argentina y Brasil garanticen el acceso al libre comercio de sus mercados".

La decisión de imponer ese aumento al AEC va en contra de recientes comentarios y estudios efectuados por expertos de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) de no cerrar los mercados sino ir hacia una mayor apertura, especialmente en América latina y el Caribe, como respuesta a la crisis de Europa y Estados Unidos que hace presumir un mayor proteccionismo comercial.

El otro gran traspié de la cumbre del Mercosur fue el fracaso en el intento de permitir el ingreso de Venezuela al bloque como socio pleno ante la negativa del Senado de Paraguay de votar su incorporación. Los legisladores argumentan que el presidente Hugo Chávez no se aviene a las normas democráticas.

Chávez, quien estuvo presente en la cumbre, se mostró crítico porque un "grupo de cinco o seis" se oponen al ingreso de Venezuela.