Organizaciones políticas y sociales argentinas marcharon hoy en Buenos Aires en recuerdo de las víctimas del estallido popular que hace diez años desembocó en la caída del Gobierno de Fernando de la Rúa y se saldó con al menos 38 muertos.

La manifestación, que colapsó la ciudad y provocó un caos de tráfico, concluyó en la Plaza de Mayo, frente a la sede del Gobierno y uno de los escenarios de la brutal represión policial de los días 19 y 20 de diciembre de 2001.

La movilización se desarrolló sin incidentes, salvo la quema de un gigantesco árbol de Navidad que el Gobierno de la capital argentina había instalado en la Plaza de Mayo.

Luis D'Elía, titular de la Federación Tierra y Vivienda, una de las organizaciones que participaron en la marcha, recordó el reclamo del pueblo argentino de "que se vayan todos" en medio del derrumbe económico del país y dijo que aquel grito "ha recorrido todo el planeta".

D'Elía aludió así a las múltiples manifestaciones de los indignados en Europa, a las que calificó como un "verdadero 'déjà vu' de la historia en el que la mezcla de moneda dura, cercenamiento de derechos del pueblo y ajuste permanente trazan un camino que sólo conduce al abismo".

Quito Aragón, secretario de la Corriente Martín Fierro, destacó que desde el 2003 "comenzó a cambiar seriamente la realidad del país" con la llegada al poder del peronista Néstor Kirchner, esposo y antecesor de la presidenta argentina, Cristina Fernández.

"Nos puso a pensar en la política y en qué país queríamos, en la construcción de una Argentina para todos", enfatizó.

En la misma línea se pronunció el ministro del Interior, Florencio Randazzo, al señalar que "hoy hay mejores condiciones de vida para todos los argentinos".

"Si uno piensa cómo estábamos hace 10 años, seguramente tiene el peor de los recuerdos, porque estábamos al borde de la disolución como República y esto afectaba fundamentalmente a los trabajadores y a millones de desocupados", dijo.

"Pero hoy hay millones de hombres que han sido incorporados al trabajo y hay mejores condiciones de vida para todos los argentinos", añadió.

Según Randazzo, "el 19 y 20 de diciembre del 2001 marcó el cierre de una política neoliberal que dejaba a millones de argentinos fuera de las posibilidades de soñar con ese ascenso social que tanto había distinguido a Argentina".

Entre los múltiples homenajes a las víctimas de aquel diciembre trágico, que se replicaron en varias ciudades del país, la organización política Segundo Centenario lanzó hoy una página de Facebook en la que se cuentan experiencias y se aportan audios e imágenes de los sucesos de 2001.

Este lunes, la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) inauguró una exposición fotográfica callejera con impactantes imágenes tomadas durante la represión de aquellos días.

Tras adoptar impopulares medidas económicas y financieras en medio de una crisis sin precedentes, Domingo Cavallo renunció a la jefatura del Ministerio de Economía el 19 de diciembre de 2001, un día antes que De la Rúa también dimitiera y abandonara en helicóptero la Casa Rosada.

La represión policial durante las multitudinarias protestas callejeras, que incluyeron saqueos a comercios y supermercados, dejó al menos 38 fallecidos y unos 500 heridos.