En un inusual acuerdo, las autoridades en el sur de China cedieron el miércoles a las demandas de unos manifestantes después de casi dos semanas de tensiones con la policía, liberando a detenidos y regresando parte de los terrenos que habían confiscado a los campesinos.

El líder de la protesta en el poblado de Wukan, Yang Semao, dijo que un alto funcionario provincial y otro representante local le dijeron en un encuentro el miércoles que cuatro pobladores que estaban retenidos por la policía serían liberados en los siguientes días y que las tierras que serían utilizadas para construir un desarrollo serían regresadas a los campesinos.

Yang agregó que la policía se retiró el martes por la noche y quitó las barricadas que levantaron camino a la villa.

Los habitantes de Wukan se enojaron por la venta de sus tierras sin su consentimiento y expulsaron a las autoridades y la policía hace casi dos semanas.