Simpatizantes del líder norcoreano Kim Jong-il, fallecido el sábado, ofrecieron hoy sus condolencias por la muerte del dictador en la sede de la Asociación de Residentes Coreanos en Japón, situada en la capital nipona.

La oficina central de la organización, conocida como "Chongryon" y considerada una embajada "de facto" de Corea del Norte en Japón, abrió hoy sus puertas en Tokio a sus miembros afiliados para que ofrecieran su pésame por el fallecimiento del dirigente comunista, entre fuertes medidas de seguridad.

Además del dispositivo habitual, varias patrullas de policía vigilaban el perímetro de la asociación, que hoy vetó el acceso a su recinto a los medios de comunicación.

Grupos esporádicos de asociados accedían a las dependencias tras pasar el control de seguridad, mientras los periodistas presentes filmaban el exterior el edificio, donde las banderas norcoreanas lucen a media asta desde el lunes, día en que se anunció la muerte de Kim.

La organización confirmó hoy a EFE a través de un portavoz que "será muy complicado" que algún medio de comunicación extranjero pueda obtener el visado correspondiente para viajar a Pyongyang con motivo del funeral de Kim Jong-il que se celebra en la capital norcoreana el día 28.

Según su página web, la organización también abrirá mañana su sede para que sus asociados brinden sus condolencias y celebrará en Tokio un acto en memoria del dictador el próximo día 29, un día después del funeral de Kim.

"Chongryon" es una asociación de coreanos "zainichi", aquellos cuya ascendencia llegó a Japón en la era del dominio colonial nipón sobre la península coreana (1910-1945), que mantiene lazos directos con el Gobierno de Pyongyang.

Aunque varias generaciones de sus integrantes han nacido en Japón, sus miembros rechazan adoptar la nacionalidad nipona y, dado que el Ejecutivo japonés no reconoce al régimen de Pyongyang, están registrados en el país como ciudadanos de Choson (nombre de la Corea unificada antes del dominio colonial).

Por ese mismo motivo, el organismo es considerado una legación diplomática "de facto".

La institución opera en Japón varias empresas, además de colegios y una universidad donde se imparte el ideario Juche, doctrina básica de la dictadura comunista norcoreana.