Las hermanas dominicanas María Teresa y Teresa María Tapia Sanati, que nacieron unidas por el tórax y al abdomen, regresaron hoy a su país tras la exitosa operación quirúrgica de 24 horas a la que fueron sometidas en un hospital de Estados Unidos el 7 de noviembre pasado.

Las niñas, de un año y ocho meses, compartían el hígado, el páncreas, y otros órganos.

Su retorno fue aprovechado por la primera dama dominicana, Margarita Cedeño, para agasajarlas junto a su madre, Lisania Sanati, en el Palacio Nacional, según informó un comunicado oficial.

"El regreso al país de estas dos princesas ya separadas, es una bendición de Dios y un regalo de Navidad para el país", exclamó Cedeño, cuya oficina cubrió los costes del proceso quirúrgico ejecutado por un amplio equipo de un hospital infantil con sede en Richmond, Estados Unidos.

Tres semanas después de la operación, los órganos de ambas niñas funcionaban de forma normal y empezaron a recibir fisioterapia para ayudarlas a caminar por su cuenta, explicaron los médicos en su momento.

"Aparte de aprender a caminar de nuevo, algo que no debería ser difícil, María y Teresa sólo necesitarán continuar fortaleciendo sus músculos abdominales", dijo en esa oportunidad el doctor David Lanning, que encabezó el grupo de 45 médicos y especialistas que participaron de la cirugía.

Las ahora exsiamesas residen con sus padres y otros tres hermanos en la deprimida comunidad de Los Botados, en el municipio de Boca Chica, a unos 30 kilómetros al este de Santo Domingo.