El enviado de Naciones Unidas a Yemen dijo el miércoles que espera que el presidente Alí Abdalá Salé abandone el país para recibir tratamiento médico por las lesiones derivadas de un intento de asesinato en junio, y honre un acuerdo para transferir el poder a su vicepresidente.

El enviado de la ONU Jamal Benomar señaló que no tenía ninguna duda de que las elecciones presidenciales se realizarían el 21 de febrero, como estaba previsto y sin Salé como candidato.

El funcionario dijo que se están finalizando los arreglos para que Salé reciba tratamiento médico en el extranjero.

Salé, quien ha gobernado Yemen desde hace 33 años, firmó el acuerdo de transferencia de poder en noviembre después de largas demoras. El acuerdo transfería prácticamente todos los poderes presidenciales al vicepresidente Abed Rabbo Mansur Hadi, pero dejaba a Salé con el título de presidente, que perderá después de los comicios.