El vicepresidente de la Comisión Europea (CE), el italiano Antonio Tajani, mostró hoy su deseo de que los empresarios de los países del Mercosur inviertan en Europa.

Durante su intervención en la sesión plenaria de la XLII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, bloque económico formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con el que la UE negocia desde hace años un acuerdo de asociación, Tajani remarcó que la UE quiere "estar más presente" en la región latinoamericana.

"Hemos hablado mucho de política exterior y de comercio pero estoy tratando de abrir" el diálogo a sectores como "la industria, las pymes, el turismo y el espacio".

"Cuando más hagamos juntos" en esas materias "más fácil será hacer cosas juntos en política exterior", agregó.

Tajani dijo que su presencia en la cumbre respondía en parte al objetivo de "ofrecer la calidad de la industria y las empresas europeas" a las naciones del Mercosur y se mostró a favor de "organizar visitas sectoriales de empresarios europeos" a Suramérica.

"Me gustaría que más empresarios latinoamericanos viajen e inviertan en Europa", señaló también.

El vicepresidente de la CE dijo ver la relación entre las dos regiones, dos de los bloques económicos más grandes del mundo, como una "de igual a igual".

"Hagamos más cosas unidos, juntos, por el bien de nuestros continentes y nuestros pueblos", concluyó.

Pese a las buenas intenciones de Tajani, que esperó varias horas a que comenzara la sesión plenaria por un retraso en el programa de la cumbre, en la cita no hubo avances en el acuerdo de asociación estratégica con la UE, pues las partes ya han adelantado que el escenario para volver a encararlo será la cumbre UE-América Latina y el Caribe del próximo año en Chile.

A principios de noviembre pasado se realizó en Montevideo una nueva ronda de diálogo entre representantes del Mercosur y la UE para intentar acercar las partes, pero no cosecharon grandes avances.

El Mercosur y la UE retomaron las negociaciones en 2009 luego de que quedaran suspendidas en 2004, principalmente a causa de la falta de avances en la Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial.

El reinicio de las negociaciones fue rechazado por sectores agrícolas de varios países europeos porque consideran que afectaría a sus intereses ya que los suramericanos están entre los mayores productores mundiales de alimentos.

La UE también señaló este año que las trabas argentinas a la importación de productos para proteger la industria local también perjudicó el clima de negociaciones.