El vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, urgió hoy al primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, y al presidente del Parlamento de ese país, Osama al Nuyaifi, a solucionar la crisis política que vive la nación árabe.

Biden habló por teléfono por separado con ambos para "discutir el clima político actual" en Bagdad tras la orden de arresto contra el vicepresidente suní de Irak, Tareq al Hashemi, por supuestos delitos de terrorismo, informó la Casa Blanca en un comunicado.

Durante la conversación, Biden les dijo a ambos que el Gobierno que preside Barack Obama está "monitoreando muy de cerca" esta crisis en Irak, que coincide con la salida del país de las últimas tropas estadounidenses tras casi nueve años de guerra.

El vicepresidente también hizo hincapié en la "urgente necesidad" de que el primer ministro y los dirigentes de los otros bloques políticos de Irak "se reúnan y trabajen juntos sobre sus diferencias", precisó la Casa Blanca.

Además, Biden subrayó el compromiso de Estados Unidos "con una asociación estratégica a largo plazo con Irak", su apoyo "a un Gobierno de alianza incluyente" y la importancia de "actuar de una manera consistente con el imperio de la ley y la Constitución" del país.

Tras emitirse este lunes una orden de detención en su contra por supuestos delitos de terrorismo, Al Hashemi, un prominente político suní crítico con la gestión de Al Maliki, defendió hoy en una rueda de prensa su inocencia y se mostró dispuesto a comparecer ante la Justicia para demostrarlo.

No obstante, solicitó trasladar el proceso judicial al Kurdistán iraquí, porque no regresará a Bagdad hasta que la situación vuelva a la normalidad en su domicilio, cercado por tanques y sin su equipo personal de protección.

Al Hashemi es uno de los dirigentes del bloque político Al Iraqiya, el segundo más importante del país y que tras la orden de arresto decidió ayer boicotear las reuniones del Gobierno de unidad nacional, en el que tiene ocho ministros.

El sábado pasado, Al Iraqiya resolvió suspender su participación en el Parlamento por lo que considera la politización de la Justicia, el incumplimiento de la Constitución y el sectarismo de la fuerzas de seguridad, entre otros.

En su rueda de prensa, Al Hashemi también cuestionó que las acusaciones en su contra salgan precisamente ahora, mientras EE.UU. culmina su retirada, y dijo que le "extraña" que Obama "pueda decir que ha dejado Irak como un país democrático con una Justicia independiente".