Mientras los estadounidenses ven cómo se desarrolla otro drama político en el Capitolio — esta vez por un recorte tributario sobre nóminas y los subsidios por desempleo — tienen una pregunta para el Congreso: ¿No pueden simplemente ponerse de acuerdo?

En todo el país, personas con diferentes niveles de estudios, ingresos y preferencias políticas dicen que están completamente disgustados por las posturas en Washington después de que la Cámara de Representantes rechazó extender dos meses el recorte al impuesto sobre nóminas que aprobó el Senado, luego ambas cámaras entraron en receso por la época navideña.

Brenda Bissett, abogada de Santa Clarita, California, dijo que es frustrante que ambas partes no puedan llegar a un acuerdo, algo que ella hace "todo el tiempo".

Si los legisladores no actúan hasta el 1 de enero, los impuestos a las nóminas subirán casi 20 dólares semanales, o 1.000 dólares anuales, para un empleado que gane 50.000 dólares al año.