Una de las mayores glorias del fútbol boliviano y ex entrenador de la selección, Erwin Sánchez, perdió todos sus trofeos en un incendio que redujo a cenizas un moderno supermercado en la ciudad oriental de Santa Cruz.

"Todos mis recuerdos y trofeos han quedado en cenizas", dijo el ex volante con la voz entrecortada a medios locales.

Sánchez era propietario del "Platiní Soccer", un complejo deportivo con canchas de pasto sintético que funcionaba en los pisos superiores del Supermercado Figalda que el lunes se quemó por un incendio accidental.

En el complejo que tenía dos canchas de fútbol de salón y una de tenis, Sánchez exhibía camisetas, medallas y trofeos que conquistó con el Boavista, Benfica y Estoril de Portugal, donde pasó su vida profesional hasta convertirse en entrenador.

Sánchez no precisó el monto de los daños, pero las autoridades estiman que las perdidas sobrepasan el millón de dólares en el supermercado que pertenecía a otros dueños y estaba en un barrio exclusivo de Santa Cruz.

El incendio se originó en la cocina y se hizo incontrolable cuando alcanzó al plástico del césped sintético en los pisos superiores. La policía demoró varias horas para sofocarlo. No hubo víctimas fatales, pero sí varios heridos que están fuera de peligro.

Sánchez, apodado Platiní, formó parte de la selección boliviana que en 1994 se clasificó a su único Mundial.

"Le devolveré la camiseta que me regaló del Boavista", dijo el viceministro de Deportes, Miguel Angel Rimba, ex jugador de esa selección que impulsa una campaña para recuperar algunos trofeos del ex jugador.