Sebastian Vettel y Red Bull se confirmaron en 2011 como el binomio perfecto de la Fórmula Uno con la conquista de su segundo título consecutivo.

El alemán gano cómodamente el mundial de pilotos, mientras que la escudería austríaca alzó el título de constructores, en una temporada sin mucha emoción en la lucha por el título, pero en la que las carreras ganaron en intensidad gracias a las normas que favorecieron los adelantamientos.

Vettel demostró que tiene el potencial para convertirse en uno de los grandes pilotos de la historia de la F1, mientras que escuderías como Ferrari y McLaren fallaron en el intento de acercarse a Red Bull.

El monoplaza de la bebida energética ya fue el coche más rápido de la parrilla en 2010, pero averías y errores de conducción mantuvieron igualada la pelea hasta la última carrera del año en Abu Dabi.

En 2011, Vettel fue imparable.

El alemán, de 24 años, ganó 11 de los 19 grandes premios del año y logró la pole en 15 ocasiones, batiendo el récord establecido por el británico Nigel Mansell hace 19 años al volante de un Williams.

"Ha sido bastante increíble", dijo Vettel en el Gran Premio de Brasil, última prueba del calendario. "Cuando empezó la temporada, pensábamos que teníamos un coche competitivo, pero ha sido extraordinario".

Vettel nunca inició una carrera por debajo de la tercera posición en parrilla y estuvo siempre en primera línea salvo en una ocasión. El podio sólo se le resistió dos veces.

Pero el joven prodigio de Red Bull no parece conformarse con el bicampeonato.

"Con 24 años, sería muy triste que me digan, 'eso es todo, este fue el mejor momento de mi vida. De ahora en adelante todo es cuesta abajo'. Creo que eso sería bastante triste", señaló.

Ni Fernando Alonso en Ferrari, quien luchó por el título con Vettel en 2010, ni Lewis Hamilton y Jenson Button a los mandos del McLaren pudieron hacer sombra al empuje del Red Bull.

"Red Bull va muy bien y sus coches son imbatibles", señaló Alonso, bicampeón del mundo en 2005 y 2006.

"Llevan años por delante del resto", apuntó Hamilton, campeón en 2008. "Red Bull es una máquina muy seria".

Hamilton y Button ganaron tres carreras cada uno y McLaren pareció acortar la distancia que le separaba de su rival al final de la temporada. Pero no fue suficiente.

"Si miras las últimas 40 carreras de Fórmula Uno, hemos ganado 23 de ellas", dijo el director de Red Bull, Christian Horner. "Sólo este año (2011), hemos logrado 25 podios y 17 poles".

"Con continuidad y estabilidad, nuestro objetivo es mantener este nivel que tanto nos costó alcanzar", añadió.

La temporada también supuso el debut de dos nuevos pilotos latinoamericanos en parrilla, que cosecharon una discreta actuación. El mexicano Sergio Pérez en Sauber finalizó el mundial en 14ta posición, mientras que el venezolano Pastor Maldonado en Williams acabó 19no.

Ambos continuarán en el 2012.

A pesar del dominio de Red Bull, las carreras resultaron más atractivas que en años anteriores gracias al sistema de DRS, que permite a los pilotos desplegar un alerón trasero para incrementar la velocidad y facilitar el adelantamiento.

Un estudio del fabricante Mercedes reveló que la Fórmula Uno alcanzó niveles récord de adelantamientos con 800 pasadas realizadas hasta el Gran Premio de Abu Dabi, el penúltimo de la temporada.

En 2012, el calendario tendrá 20 pruebas, incluido Bahrein — suspendido en 2011 por las revueltas árabes — y una nueva carrera en Estados Unidos, en el circuito de las Américas de Texas.

Además, se espera el regreso de Kimi Raikkonen, campeón en el 2007, que volverá a la competición a los mandos de un Renault.

El siete veces campeón del mundo Michael Schumacher también iniciará su tercera temporada en Mercedes tras su reaparición.

Hamilton y Button seguirán en McLaren y Alonso y Massa, en Ferrari.

Todos ellos tratarán de superar al imparable Vettel, que ha batido todos las marcas de precocidad en los dos últimos años de la mano de Red Bull.

"Disfrutamos con nuestro trabajo. Es agradable llegar cada fin de semana al garaje y ver a todo el mundo con una sonrisa en la boca, felices con el trabajo que hacen", explicó Vettel sobre el secreto del equipo.

"Tenemos pasión y no nos importa tener que trabajar hasta tarde o más duro que los demás. Estamos preparados para aguantar eso, porque sabemos lo dulce que sabe la victoria al final de una carrera", añadió.

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Jorge Sainz está en Twitter en http://twitter.com/Sainz_Jorge

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