Usain Bolt pudo haber sido proclamado por tercera vez como el mejor atleta de la temporada por parte de la federación internacional, pero 2011 dejó una realidad incuestionable: ahora sí que hay un rival que legítimamente le hace sombra.

Se llama Yohan Blake, su aprendiz. Cumple los 22 años el 26 de diciembre. Como Bolt, es otro producto de la fábrica de velocistas que es Jamaica. Glenn Mills es el entrenador de ambos.

Algunos dirán que el título que Blake conquistó en los 100 metros del Mundial de Daegu a fines de agosto se debió a la inconcebible salida en falso de Bolt.

Pero otros consideran que el apresuramiento de Bolt en los tacones se debió a la presencia amenazante de Blake, cuatro años menor que él, teniéndole miedo al remate de su rival en el último cuarto de carrera.

Bolt reconoció que la ansiedad le afectó en Corea del Sur y que deberá evitar repetir la experiencia para la gran cita de 2012: los Juegos Olímpicos de Londres, donde Bolt intentará reeditar su sensacional aparición en la cita previa de Beijing, en la que batió tres récords mundiales al consagrarse en los 100, 200 y el relevo 4x100.

La gran fecha, la que todos esperan en la capital británica, será el 5 de agosto cuando Bolt y Blake se posiblemente se cruzarán por el cetro de los 100. ¿Tyson Gay? ¿Asafa Powell? Son actores secundarios en estos momentos.

Cierto. Faltan ocho meses y cualquier cosa — una lesión o un bajón anímico — puede romper el esperado duelo en la pista londinense.

Bolt, al recibir su premio como el atleta del año en la gala de la IAAF en Mónaco, se planteó la misión de ir por mucho más.

Le apunta a cuatro oros, al agregar el relevo 4x400 para su agenda.

"Si estoy en condiciones y puedo ayudar a conseguir esa medalla de oro, yo me propongo formar parte de ese equipo", dijo Bolt.

La última vez que un atleta masculino se adjudicó cuatro medallas olímpicas de oro en una misma justa fue Carl Lewis en Los Angeles 1984. El finlandés Paavo Nurmi ganó cinco en París 1924.

El desafío de Blake va en serio, pero vale recordar que Bolt completó un gran año al considerar que venía con muchas dudas tras padecer molestias en la espalda que menguaron su temporada de 2010.

Tras el golpe de la descalificación en los 100, Bolt demostró temple para revalidar la corona de los 200 y dar el remate en la cuarteta 4x100 que batió el récord mundial.

El programa olímpico de Londres le permite buscar los cuatro oros, ya que sólo le tocaría disputar las finales en los relevos. Después de los 100 el 5 de agosto, no le tocaría otra final hasta tres días después.

Pero tiene que andar con cuidado con Blake. Pesa a que su técnica al dar la curva no es la más prolija, Blake consiguió la segunda mejor marca de los 200 en Bruselas.

"Los 200 es mi prueba favorita. No dejaré que Yohan me gane. Le he dicho que tal vez en los 100", dijo Bolt tanto en broma como en serio.

La otra final de lujo en Londres será la que el cubano Dayron Robles y el chino Liu Xiang preparan para el 8 de agosto en los 110 metros con vallas.

Robles llegará masticando la amargura del desenlace de Daegu, donde perdió el oro en la mesa cuando los jueces decidieron quitarle la presea por haber obstruido con su brazo a Liu. Ojo también con los estadounidenses David Oliver y Jason Richardson, éste último el inesperado campeón mundial.

Con menos fanfarria, la australiana Sally Pearson arrasó en los 100 con vallas. Se consagró en Daegu con el tiempo más rápido de los últimos 19 años, pero su temporada perfecta se esfumó en la última prueba de la Liga Diamante cuando chocó contra la valla en Bruselas.

Javier Culson tuvo que conformarse con repetir con una medalla de plata en los 400 con vallas del Mundial, esta vez detrás de David Greene. Pero la gran ambición de Culson es conseguir el primer oro olímpico de Puerto Rico. Lo intentará en el terruño de Greene.

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Eric Núñez está en Twitter en http://twitter.com/EricNunezAP

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