Miles de personas sitiaron el martes una oficina del gobierno en un poblado del sur de China y bloquearon una carretera para exigir que se suspenda la construcción de una planta termoeléctrica porque temen problemas de contaminación porque utilizará huya de combustible, dijeron los manifestantes.

La Policía antidisturbios utilizó gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes en la carretera que pasa por el poblado de Haimen, en la provincia de Guangdong. Los manifestantes respondieron lanzando piedras, ladrillos y botellas con agua, afirmó uno de los inconformes, un hombre de apellido Chen, de 27 años.

La protesta es la segunda de importancia en dos semanas en el extremo sur de la costa china, que ha sido escenario en los últimos años de ocasionales movilizaciones populares, principalmente debido a a disputas por tierras.

Los conflictos se han intensificado en parte de la provincia de Guangdong porque está en la región de más desarrollo económico en China, lo cual ha causado el encarecimiento de la tierra.

En Wukan, una aldea al suroeste de Haimen, los manifestantes expulsaron hace dos semanas a las autoridades locales del área debido a una disputa por tierras.

Los manifestantes en Wukan dijeron por teléfono que proseguirán su plan de efectuar el miércoles una gran marcha hacia una oficina gubernamental cercana.

En Haimen, algunos manifestantes chocaron con la Policía, con resultado de decenas de lesionados, entre ellos mujeres y agentes.