El Festival Internacional de Fotografía Culinaria de Paris ha contado en su tercera edición con una treintena de restaurantes y galerías de la ciudad que han mostrado los trabajos de 41 artistas, fotógrafos del retrato gastronómico que, según el director de la muestra, Jean-Pierre Stephan, son auténticas "obras de arte".

"No se trata solo de las fotos de un plato o de una receta -explica Stephan-, la fotografía culinaria puede ser etnológica, antropológica, de gesto, de retrato...Hay muchos nichos desde el momento en que tratamos la reflexión del fotógrafo sobre el mundo de la alimentación", explica este experto.

También la fotógrafa Pascale Peyret, que ha dedicado su trabajo a la comida que los indigentes encuentran por las calles, y de la que se alimentan, cree que este es motivo, igualmente, para una imagen y una reflexión social.

"La idea de hacer estas fotos vino a partir de una toma de conciencia. En París, cada vez más personas viven en la calle y no podemos pasar de largo sin sentir nada", dice Peyret en el Café Panique, donde ha colgado su trabajo.

Los restaurantes han colaborado, además, con muestras del hacer culinario en directo, lo que ofrece la posibilidad al visitante de "degustar" las fotografías gastronómicas con todos sus sentidos.