El Parlamento de España concluyó el martes un debate de dos días y votó para elegir como presidente del gobierno español al líder del Partido Popular, el conservador Mariano Rajoy.

La decisión coincidió con una baja del costo del crédito a España, indicio de la renovación de la confianza de los mercados en la capacidad del país para manejar su deuda.

Rajoy, quien había prometido sacar a España de la crisis económica, tenía garantizada la elección en la cámara baja debido a la mayoría absoluta que su Partido Popular logró en las Cortes Generales merced a la victoria arrasadora que se apuntó en los comicios del 20 de noviembre.

El nuevo jefe de gobierno recibió en la cámara baja — de 350 bancas — 187 votos a favor, 149 en contra, y 14 abstenciones.

Los correligionarios de Rajoy de inmediato le dieron una ovación de pie, en tanto que el jefe de gobierno saliente, José Luis Rodríguez Zapatero, cruzó el recinto para felicitarlo.

Rajoy asumirá formalmente el cargo el miércoles, cuando prestará juramento ante el rey Juan Carlos. El nuevo presidente del gobierno español nombrará después a sus ministros y efectuará el viernes su primera reunión del gabinete.

El Partido Popular que dirige Rajoy ganó por una arrolladora victoria en las elecciones del 20 de noviembre principalmente por las promesas de ayudar a superar a España de su actual crisis económica.

Al iniciar el debate el lunes, Rajoy hizo una exposición sobre sus planes en que promete recortes de austeridad de 16.500 euros (21.000 millones de dólares).