El salvadoreño José Robles regresó al lugar donde por siete años buscó trabajo. Llegó con ollas de sopa y un guiso de pollo para sus ex compañeros jornaleros y para compartir el espíritu de navidad.

Su novia Jeanette Alcántara lo acompañó trayendo cajas de frutas, verduras, panes, café y unos 150 diminutos ositos de peluche azules que fueron la sensación entre los trabajadores inmigrantes.

Robles, de 51 años, que ahora tiene un modesto puesto de conserje, también supo apelar a la solidaridad de sus ex compañeros, quienes modestamente donaron algunas monedas para la familia de un trabajador inmigrante fallecido.

"Como yo he estado aquí, trabajando como jornalero, sé lo que es pasar esta temporada sin que nadie te regale nada. Sé que es no tener nada de dinero y sé que en esos momentos cae bien un atole", dijo a la AP.

La entrega de alimentos y despensas navideñas y recolección de fondos ocurrieron el lunes en el centro de jornaleros del barrio pobre Pico-Union, en la zona oeste de Los Angeles.

Las despensas fueron enviadas por la iglesia protestante a la que asiste, explicó Robles. Los alimentos los compró con su propio dinero.

Decenas de jornaleros hispanos de todas las edades que estaban afuera, en el estacionamiento de una tienda comenzaron a entrar a comer en las mesas del centro administrado por el Centro de Recursos Centroamericanos, donde también se dan charlas de varios temas y clases de inglés.

Luego agarraron apio, chile, mandarinas, naranjas, plátanos y panes y se lo llevaron en las bolsas de plástico de supermercado que les dieron. No sin antes colaborar con la familia del inmigrante fallecido.

Uno a uno, jornaleros que no han trabajado en lo que va del mes y que sobreviven de la caridad, fueron echando monedas a la lata de café donde recaudaron los fondos. Algunos jornaleros hasta donaron billetes.

"Esto es todo lo que tengo ahora", dijo un jornalero antes de hacer sonar varias monedas en la lata.

Así, los jornaleros hicieron lo mismo que Robles hizo por ellos.

"Los jornaleros colaboran porque saben qué es lo que es pasar un mes sin trabajar o trabajar sólo 2 ó 3 días al mes", dijo Jerónimo Salguero, director de programas del Centro.

Se recaudaron unos 25 dólares y "es algo que la familia del compañero fallecido va a apreciar", agregó.

La generosidad de Robles y los jornaleros no sólo se manifiesta durante la temporada navideña.

"José siempre viene y nos dona café, pan. Nunca se olvida de nosotros. Sabe las necesidades que tienen los compañeros y siempre que puede ayuda. Nunca se le ha olvidado que estuvo en las esquinas", dijo el coordinador del Centro José Roberto Véliz.

Igualmente, los jornaleros donan siempre dinero a familias de compañeros fallecidos, explicó Salguero, mostrando otra lata de café cubierta con una fotocopia con el rostro y nombre de un jornalero.

"Gracias a quienes se acordaron de nosotros", dijo el jornalero guatemalteco José Morales, Agregó que en lo que va del mes sólo ha trabajado dos días. "Siempre se siente bonito que se acuerden de uno".

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E.J. Támara está en Twitter como @ejtamara