La Comisión Europea (CE) aprobó hoy el plan de reestructuración del banco alemán WestLB, que incluirá la separación de la entidad en una caja de ahorros y una agencia para la gestión de los activos dañados (EAA) que desaparecerá en el futuro.

El plan supone que para el 30 de junio de 2012 todos los elementos del banco que no sean transferidos a la nueva caja de ahorros tendrán que ser obligatoriamente colocados en la entidad (EAA), cuya actividad se irá reduciendo de forma progresiva hasta cesar totalmente cuando concluya la gestión de los activos dañados.

WestLB, el tercer banco regional más importante de Alemania, pero pasó su área central de negocio de caja de ahorros a banco de inversiones, lo que le hizo entrar en una grave crisis en el otoño de 2008 por su alta exposición a activos dañados.

Esta solución supondrá el cierre definitivo de este caso, después de que la CE aprobó provisionalmente en mayo de 2009 un plan inicial, que preveía una recapitalización de 3.000 millones de euros y una garantía de 5.000 millones por parte de las autoridades alemanas.

Sin embargo, la Comisión lanzó una investigación en profundidad en 2009, que amplió en 2010, en la que encontró que las aportaciones públicas para la transferencia de activos dañados a EAA totalizaba 11.000 millones de euros, de los que la entrega de 3.400 millones era incompatible con las normas comunitarias.

La CE exigió un nuevo plan, que incluyera la separación de actividades y el cese progresivo de operaciones de la entidad con los activos tóxicos, que fue presentado por las autoridades alemanas y los accionistas de WestLB en junio pasado.

La solución acordada "cierra este capítulo de una vez por todas en interés de una competencia saludable y no distorsionada entre los bancos, y también de los propios contribuyentes, que ya han pagado un alto precio", señaló en la nota el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.