En medio de una creciente polémica la fiscal general Viviane Morales, cuyo cargo es el segundo más importante del país después del de jefe de Estado, recibió el martes un sólido espaldarazo del mandatario Juan Manuel Santos, quien afirmó que no se arrepentía de haberla nominado.

La Fiscal, que posee un puesto clave por sus atribuciones para ordenar la detención de altos funcionarios, ha estado en las últimas semanas bajo el escrutinio de analistas y comentaristas debido a su reciente matrimonio con el ex congresista Carlos Alonso Lucio, ex miembro del grupo guerrillero Movimiento 19 de Abril (M-19), más tarde asesor de jefes paramilitares y que también tuvo contactos con extraditados barones del narcotráfico.

Como el despacho de la Fiscalía General lleva los más espinosos procesos tanto de ex paramilitares, corrupción, derechos humanos, entre otros, los medios de prensa y políticos no dejan de mencionar un posible impacto de Lucio, que ha dicho que ha tenido todos esos contactos en busca de conseguir la paz en Colombia, en las decisiones de la Fiscal General, quien se niega hacer comentarios sobre su vida personal.

"No me arrepiento de su nominación, es una persona apta para ser una buena Fiscal", dijo Santos en una entrevista con la emisora La W.

Agregó que la nominó "porque tenía las credenciales para serlo".

Morales, una abogada y ex senadora, fue elegida Fiscal General en diciembre de 2010 por la Corte Suprema de Justicia de una terna de candidatos presentada por Santos.

El respaldo presidencial llega un día después de que arreciaran las críticas a Morales por haber estado a comienzos de década en foros con jefes paramilitares que negociaban entonces con el gobierno su desmovilización y entrega de armas, según indicaron medios de prensa. La fiscal ha dicho que fue un foro público, que su asistencia no fue clandestina y rechazó versiones en torno a ser asesora de algunos ex jefes de esas bandas.

En la jornada, la oficina de prensa de la Fiscalía confirmó que uno de sus investigadores de la unidad antiterrorismo se encargará de averiguar todo lo relacionado con afirmaciones contenidas en una carta en la que se mencionan presuntas reuniones de Lucio con paramilitares a inicios de década, entre otros temas.

No hay ninguna investigación formal directa al ex congresista por lo dicho en la misiva, enviada los últimos días a la Fiscal General por el ex Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo (2002-2009) y a quien ya el lunes la Fiscalía anunció que en enero imputará cargos y pedirá su detención preventiva por su presunta participación en una falsa desmovilización de guerrilleros en el 2006.

Restrepo niega cualquier ilegalidad.