El presidente de Filipinas, Benigno Aquino, declaró hoy el estado de calamidad en las provincias del sur afectadas por las graves inundaciones, que causaron casi un millar de muertos durante el fin de semana.

Aquino hizo ese anuncio durante su visita a Gagayan de Oro, una de las ciudades más afectadas por las riadas y los corrimientos de tierra desencadenados por la tormenta tropical "Washi".

Además, el presidente indicó que el Gobierno ha creado un fondo de 1.170 millones de pesos (26,6 millones de dólares o 20,4 millones de euros) para ayudar a los 338.415 damnificados en las zonas destruidas por el temporal.

La mayoría de muertos han sido localizados en las ciudades de Cagayan de Oro e Iligan, y alrededor de un centenar en las provincias de Bukidnon, Negros, Zamboanga del Norte y Compostela Valley, todos ellas ubicados en la franja que forman el sur de Visayas y el norte de Mindanao.

Las autoridades de Iligan y Cagayan de Oro tienen almacenados cerca de 300 cadáveres en un depósito a la espera de obtener la autorización para enterrarlos en una fosa común.

Un total de 42.733 afectados se encuentran en 62 centros de acogida, mientras que el número de heridos asciende a 1582, la mayoría por fracturas y golpes sufridos durante las riadas.

El director del Consejo Nacional de Prevención y Respuesta de Desastres, Benito Ramos, señaló que los afectados necesitan urgentemente agua potable y necesitarán asistencia para reconstruir sus vidas.

Aldeas enteras y cientos de viviendas fueron anegadas por las riadas causadas por las copiosas precipitaciones que la tormenta tropical "Washi" descargó en la región desde el viernes.

La prensa local y parte de la población culpa de la catástrofe al Gobierno por no haber avisado antes de la tormenta tropical, mientras que las autoridades alegan que los vecinos no se prepararon en plena época de lluvias.

Entre la tarde del viernes y la madrugada del sábado, "Washi" descargó en Mindanao más cantidad de agua que todo la recogida en la región durante un mes de la estación lluviosa.

Los expertos de las agencias internacionales identifican el chabolismo como el principal factor del gran número de muertos que causan en el país los desastres naturales y que evidencian el mal estado de las infraestructuras.

La incontrolada deforestación también favorece las riadas y avalanchas de tierra que son frecuentes durante la estación lluviosa que por lo general comienza en mayo y concluye en noviembre.