Los abogados del analista de inteligencia del ejército al que se culpa de la mayor filtración de secretos en la historia de Estados Unidos presentaron el miércoles evidencia en su defensa, año y medio después de que presuntamente entregó documentos secretos al cibersitio WikiLeaks.

La defensa del soldado Bradley Manning se declaró en receso tras convocar solamente a dos testigos: un sargento que vio uno de los arranques de ira de Manning en Bagdad y un capitán que fue jefe del joven de 24 años en Irak.

La audiencia entró en receso hasta el jueves, en que se esgrimirán los alegatos finales.

Los abogados defensores mostraron a Manning como un joven con problemas que no debió haber tenido acceso a material secreto, ni tampoco debió haber estado emplazado en Irak. Los testigos corroboraron que era propenso a tener arranques emocionales y que la seguridad militar de las computadoras era laxa en la oficina de Manning en Bagdad.

Manning está acusado de bajar ilegalmente cientos de miles de cables diplomáticos y de guerra estadounidenses, así como un video secreto del ataque de un helicóptero en Irak en el que murieron 11 hombres.

El gobierno argumenta que luego él envió esos datos al cibersitio WikiLeaks, especializado en filtraciones, en una violación de secretos que sacudió las relaciones de Estados Unidos con el extranjero y puso en riesgo a valiosas fuentes militares y diplomáticas.

El gobierno declaró en receso su caso contra Manning el martes después de haber convocado a 21 testigos durante cinco días de procedimientos judiciales en una base militar en las afueras de Washington. Desea que el soldado sea sometido a una corte marcial bajo cargos que incluyen auxiliar al enemigo.

Si es declarado culpable podría enfrentar cadena perpetua.

Los testigos de la fiscalía dijeron que Manning había recibido instrucción en las normas que prohiben la difusión de información secreta.

Adrian Lamo, un pirata cibernético que ya ha sido declarado culpable, dijo que Manning le confió en mayo de 2010 que él era el autor de las filtraciones. Lamo lo denunció a las autoridades.