Las autoridades judiciales pusieron a 12 policías del sureño estado de Guerrero bajo arresto domiciliario mientras investigan la muerte a tiros de dos manifestantes el 12 de diciembre.

Los seis agentes de la policía estatal de Guerrero y seis detectives del estado estarán detenidos en una instalación del gobierno, pero no han sido formalmente acusados por el tiroteo de los manifestantes que bloquearon la carretera que conduce al balneario de Acapulco, sobre el Pacífico.

La policía federal culpó a la policía del estado de los disparos.

La Procuraduría General dijo el lunes que el arresto domiciliario duraría 30 días.

Estudiantes de una universidad rural de maestros protestaban para exigir más dinero para su escuela. Se enfrentaron a la policía que intentaba despejar la carretera y al parecer algunos agentes abrieron fuego.