La autoridad laboral de Brasil llegó a un arreglo con la cadena española Zara para reducirle la multa que le fue impuesta luego que investigadores determinaran que la surtían empresas que tenían a sus trabajadores en virtuales condiciones de esclavitud.

La cadena firmó un acuerdo mediante el que acepta pagar una multa equivalente a 1,8 millones de dólares. La sanción impuesta inicialmente tras la pesquisa de agosto equivalía a 10,7 millones de dólares.

La propietaria de Zara, Inditex SA, no respondió de inmediato las llamadas en busca de comentarios.

El arreglo original responsabilizó a Zara de las prácticas laborales futuras de sus proveedores.

El acuerdo del lunes prevé que Zara refuerce la supervisión sobre las empresas que la surten.

El fiscal del Ministerio Público del Trabajo, Luiz Fabre, dijo que las autoridades prefirieron negociar en lugar de ir a tribunales con el propósito de conseguir resultados de una manera más rápida.