Una subvención 20 millones de dólares otorgada por el Banco Interamericano de Desarrollo hará que Haití pueda tener su máxima fuente de electricidad, una presa, en pleno funcionamiento el año próximo.

El dinero permitirá la restauración de la presa Peligre, que tiene una capacidad de generación de 54 megavatios, dijo el martes el experto en energía del BID, Lumas Kendrick.

Los recursos se sumarán a otros 41,2 millones de dólares asignados a la restauración de la planta hidroeléctrica, en el centro de Haití.

La central está en mal estado y tiene 40 años de haber sido construida. En la actualidad genera entre 15 y 30 megavatios, dependiendo del volumen de agua que dejen las lluvias.

El deterioro de la planta ha obligado a la nación empobrecida a depender de las importaciones de combustible, que representan un alto dispendio.

La presa es crucial debido a que la empresa estatal Electricidad de Haití tiene apenas capacidad para suministrar energía de manera esporádica.